Beneficios de la tarjeta de combustible

10 consejos para ahorrar combustible en su negocio

1. Evite las horas punta y los atascos

A nadie le gusta estar parado en el tráfico; pero, para los negocios con personal móvil, este problema es mucho más que un frustrante contratiempo. Los embotellamientos pueden tener un gran impacto en la eficiencia de su empresa e impedir que cumpla los plazos de entrega, lo que le puede granjear malas relaciones con los clientes e incluso su pérdida, más estrés para los conductores y mayor desgaste de los vehículos, además del mayor consumo de combustible.

Existen muchas aplicaciones y herramientas que pueden ayudar a los conductores a evitar los atascos, como e-route. La principal función de estas herramientas de mapas es ayudar a los conductores a localizar la gasolinera más cercana donde se acepte su tarjeta de combustible de empresa. Sin embargo, otras características de las mismas permiten que los conductores consulten la situación del tráfico en tiempo real.

Evitar las carreteras congestionadas es lo ideal, pero no siempre es posible. Si se encuentra en un atasco, lo mejor que puede hacer es prestar atención a los coches que tiene delante. Parar y arrancar gasta una gran cantidad de combustible; por eso, en lugar de hacerlo, deje bastante espacio con el vehículo que tiene delante y avance a una velocidad baja y constante.

2. Haga su vehículo más aerodinámico

La ‘fricción’, o resistencia al aire de su vehículo puede aumentar el consumo de combustible; cuanto más aerodinámico sea su vehículo, más fácilmente se desplazará y menos combustible consumirá. Este aspecto no es importante cuando conducimos en pueblos o ciudades ya que la velocidad es baja, pero en vías abiertas, como autopistas o autovías, hay algunas cosas que podemos hacer para evitar la fricción.

Pequeños gestos como cerrar las ventanas o techos solares pueden ayudar, así como eliminar cualquier artículo que llevemos en el techo, como la baca. Si necesita llevarlos, asegúrese de que están montados correctamente y elija el modelo más aerodinámico posible, para minimizar la resistencia al viento.

3. Levante el pie del acelerador

Conducir a altas revoluciones o frenar bruscamente conlleva un mayor consumo de combustible. Adoptar hábitos de conducción segura le puede ayudar a evitar acelerones innecesarios y reducir con ello el consumo de combustible. Si observa que el tráfico se detiene delante de usted, levante el pie del acelerador y vaya reduciendo las marchas a medida que el vehículo pierde velocidad. Cuando el tráfico empiece a ser fluido otra vez, podrá volver a ponerse en velocidad crucero sin haber detenido el vehículo, lo que consume mucho menos combustible que parar y tener que arrancar otra vez.

4. Respete los límites de velocidad

Llegar más rápido a su destino le puede ahorrar tiempo, pero sin duda que no le ahorra dinero. Sobrepasar la velocidad de crucero en carretera puede aumentar el consumo de combustible en hasta un 20%. La velocidad ideal para la mayoría de los vehículos es 80-95 km/h, por lo que cada vez que supera ese límite su vehículo es menos eficiente y, básicamente, desperdicia combustible.

Conducir a una velocidad constante de 90 km/h en lugar de a 110 km/h no solo mejora la economía del combustible, sino que además es mucho más seguro. Reducir la velocidad también le da más tiempo para reaccionar a los movimientos del tráfico, de otros conductores, a las condiciones de la vía y a sus propias acciones. Respetar los límites de velocidad es más seguro para usted y para los demás, al margen de que ahorra combustible.

5. Compruebe los neumáticos con regularidad

Es normal que los neumáticos pierdan aire, por eso es fundamental revisar su presión con regularidad. Si sus neumáticos tienen menos aire del que deberían, aumenta la resistencia al rodamiento y la fricción con la carretera, por lo que el vehículo necesita más combustible para moverse.

Asegurarse de que los neumáticos tienen la presión de aire adecuada no solo prolonga la vida de los mismos, también mejora la eficiencia de combustible de su vehículo. Consulte el manual de su vehículo para ver la presión recomendada por el fabricante.

6. Planifique cuidadosamente la ruta

Planificar las rutas de forma eficiente no solo ahorra tiempo, también ahorra dinero en combustible. Si usted dirige una empresa de distribución, conocerá sin duda la importancia de optimizar las rutas y agrupar las entregas de los conductores en la misma área. Una planificación cuidadosa de las rutas ayuda a evitar vías congestionadas y situaciones de “para-arranca”, situaciones que son un auténtico agujero en su depósito de combustible.

Puede descargar algunas herramientas de ayuda a la conducción, como e-route. E-route es una valiosa herramienta para planificar viajes que permite seleccionar el punto de origen y de destino. La aplicación nos mostrará todas las gasolineras entre ambos puntos y los niveles de congestión del tráfico en tiempo real. El uso de aplicaciones de este tipo puede optimizar la eficiencia y reducir el desperdicio de combustible, ahorrándole dinero con ello.

7. Evite el exceso de ralentí

Dependiendo del tamaño del motor, llevar el coche al ralentí 5-10 minutos al día puede desperdiciar 150 litros de combustible al año. De hecho, el ralentí gasta más combustible que volver a arrancar el vehículo. Por ello, si tiene que esperar durante más de 60 segundos, apague la ignición y ahorre así combustible y dinero, a la vez que protege el medio ambiente.

8. Analice el comportamiento de los conductores

Algunos conductores pueden haber desarrollado malos hábitos con el tiempo, y algunos malos hábitos –como el exceso de velocidad, los acelerones y frenazos bruscos y el ralentí– pueden gastar mucho combustible. Por ello, ¿cómo puede animar a sus conductores a mejorar su rendimiento detrás del volante? Una posibilidad es instalar un sistema telemático en sus vehículos. La telemática es un sistema de vigilancia que le puede ofrecer una noción exacta del comportamiento del conductor. La información recogida le puede ayudar a reducir el exceso de velocidad, los acelerones, a optimizar rutas, así como a acabar con el uso no autorizado de los vehículos, todos ellos aspectos que le ayudarán a reducir el combustible consumido.

También podrá aprovechar los datos recogidos gracias a las herramientas de contabilidad de su tarjeta de combustible: informes detallados sobre el consumo y la eficiencia de combustible, así como el gasto generado, que le ayudan a detectar fallos de eficiencia y le permiten adoptar medidas para mejorar.

9. Utilice las marchas

Conducir en la marcha equivocada desperdicia combustible, al igual que ir en una marcha inferior a la necesaria o forzar el motor en las subidas o esquinas.

En la actualidad, muchos vehículos están diseñados para facilitar la elección de la marcha adecuada y, cuando es necesario, suben o bajan la marcha para optimizar la eficiencia. La transmisión automática hará el cambio más rápido si levanta ligeramente el pie del acelerador una vez que el coche haya ganado velocidad.

Para vehículos de cambio manual, suba la marcha tan pronto como el coche responda pero sin acelerar más de lo necesario.

10. Elija las tarjetas de combustible como opción de pago

Si el combustible es un coste habitual para su empresa, las tarjetas de combustible no son solo la forma de pago más cómoda, sino que también le ayudan a controlar, vigilar y reducir el gasto.

Elija una tarjeta de combustible que incluya software de gestión para tener mayor visibilidad de todas las transacciones de combustible que realiza, independientemente del número de tarjetas que tenga. Las tarjetas de combustible ofrecen también algunos de los precios más competitivos del mercado, además de descuentos en lugares y marcas determinados.

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